¿Podría ser declarado inimputable?

El antecedente del caso Summonte vuelve a escena tras el brutal crimen de Norma Beatriz Tula.
DESTACADA DEL DIA28/07/2026Carlos López Véliz Carlos López Véliz


El crimen de Norma Beatriz Tula conmocionó a Catamarca y al país entero. La investigación sostiene que la mujer fue asesinada por su hijo, Joaquín Tula (22), en un ataque de una violencia extrema que, según la acusación, incluyó más de 60 puñaladas y un acto de particular crueldad al atravesarle un hierro en la cabeza.
Por la ferocidad del ataque y el vínculo entre víctima y victimario, el expediente es considerado por investigadores y especialistas como uno de los casos de matricidio más atroces registrados en la historia judicial de la provincia y uno de los más impactantes del país.
En ese contexto, la causa abrió un complejo debate jurídico: ¿puede una persona acusada de un crimen de semejante magnitud ser declarada inimputable por padecer un trastorno mental?
La primera prueba clave de la investigación
Con el reinicio de la actividad judicial tras la feria de invierno, la causa comenzó a avanzar con una de las medidas probatorias más importantes.
Por disposición de la fiscal de Instrucción Romina Rhuat Antonino, Joaquín Tula fue trasladado desde el centro de salud donde permanece internado bajo una estricta consigna policial hasta el Cuerpo Interdisciplinario Forense de Catamarca, donde mantuvo la primera entrevista con los profesionales que tendrán a su cargo la elaboración de la pericia psiquiátrica.
Ese informe será determinante para establecer el estado mental del acusado y evaluar si, al momento del hecho, tenía capacidad para comprender la criminalidad de sus actos y dirigir sus acciones, requisito indispensable para un eventual planteo de inimputabilidad previsto en el artículo 34 inciso 1° del Código Penal.
El antecedente que marcó la jurisprudencia catamarqueña
En Catamarca existe un antecedente que suele ser citado cuando se debate la inimputabilidad: el caso Miguel Ángel Summonte.
El hecho ocurrió el 30 de julio de 2005, cuando Summonte asesinó de un disparo a Dante René Lencina durante un conflicto en la Capital.
Durante el juicio, la defensa sostuvo que el acusado había actuado bajo una profunda alteración emocional y solicitó que fuera declarado inimputable.
Sin embargo, la Cámara Penal N.º 2 lo condenó el 10 de noviembre de 2006 a 14 años de prisión por homicidio simple, al considerar que no existían pruebas que demostraran que hubiera perdido la capacidad de comprender la criminalidad de sus actos. Posteriormente, la Corte de Justicia de Catamarca confirmó la condena y rechazó definitivamente el planteo de inimputabilidad, fijando uno de los precedentes más importantes de la provincia sobre esta figura jurídica.
Una causa que puede marcar un nuevo precedente
Hoy, el expediente por el asesinato de Norma Beatriz Tula podría convertirse en el caso más trascendente sobre inimputabilidad en décadas dentro de la Justicia catamarqueña.
Todo dependerá del resultado de las pericias psiquiátricas y psicológicas ordenadas por la fiscal Rhuat Antonino. Si los especialistas concluyen que Joaquín Tula no podía comprender la criminalidad de sus actos al momento del crimen, la defensa podría impulsar un planteo de inimputabilidad. Si, por el contrario, las pericias determinan que conservaba esa capacidad, el proceso continuará hacia un juicio por un delito que prevé la pena de prisión perpetua.
Mientras tanto, la investigación avanza sobre uno de los homicidios más estremecedores de los últimos años, un caso que por la brutalidad del ataque y la magnitud de la violencia ejercida ya ocupa un lugar entre los hechos criminales más impactantes registrados en la provincia.

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