
Más de doce años de espera La Justicia de Catamarca recién logra enviar a juicio la causa por las vejaciones a Ricardo Paucará
Carlos López Véliz El expediente permaneció más de doce años en instrucción y su avance vuelve a poner bajo la lupa las demoras de la Justicia en causas de alto impacto.
Después de más de doce años de investigación, la Justicia de Catamarca resolvió elevar a juicio la causa conocida como "Paucará", un expediente que se transformó en uno de los casos más emblemáticos por la prolongada demora en su tramitación.
La resolución dispone el paso a la etapa de juicio oral, donde deberán debatirse las responsabilidades penales de cinco efectivos policiales acusados por la presunta comisión de los delitos de privación ilegítima de la libertad, lesiones graves y vejaciones en perjuicio de Ricardo Paucará.
La decisión representa un avance para una causa que durante años fue objeto de cuestionamientos por parte de la querella y de distintos sectores vinculados al proceso judicial. En reiteradas oportunidades se advirtió que el expediente permanecía estancado en la etapa de instrucción, pese a tratarse de un hecho de extrema gravedad.
La elevación a juicio vuelve a instalar el debate sobre los tiempos de la Justicia catamarqueña. El caso Paucará se suma a otros expedientes de enorme repercusión pública que atravesaron extensas demoras antes de registrar avances significativos, entre ellos la causa por la muerte de menores en la Alcaidía Provincial y la investigación por la tragedia de El Rodeo, además de otros procesos que durante años estuvieron al borde de la prescripción o sometidos a prolongadas dilaciones.
No obstante, la autoelevación a juicio no significa que el debate oral vaya a comenzar de inmediato. La resolución aún no se encuentra firme y las defensas cuentan con la posibilidad de interponer recursos de apelación. Además, antes de la fijación de una fecha para el juicio todavía deberán superarse distintas instancias procesales, lo que podría extender nuevamente los plazos de un expediente que ya acumula más de doce años de trámite.
El hecho
La investigación se originó por un episodio ocurrido el 20 de julio de 2015, cuando, de acuerdo con la acusación, policías encapuchados interceptaron el taxi en el que viajaba Ricardo Paucará junto a sus hermanos. Tras obligarlo a descender del vehículo, lo trasladaron en un móvil policial hasta la Comisaría Décima.
Horas después, Paucará debió ser internado de urgencia como consecuencia de la violenta golpiza que, según la causa, habría recibido durante el procedimiento. Los médicos constataron una fisura intestinal y múltiples lesiones internas, por lo que fue sometido a una intervención quirúrgica en la que le extirparon diez centímetros del intestino delgado. Permaneció internado durante un mes y, de acuerdo con los antecedentes del expediente, continúa padeciendo secuelas.
Los imputados son los policías Carlos Eduardo Romero Luján, Cristian Raúl López, Lucas Ezequiel Valdez, Julio César Ponce y Juan Marcelo Picón, quienes deberán responder en juicio por los delitos de privación ilegítima de la libertad, lesiones graves y vejaciones.
Con esta resolución, la causa abandona finalmente la etapa de instrucción, aunque el juicio oral todavía dependerá de que se agoten las instancias recursivas y procesales pendientes. Mientras tanto, el expediente continúa siendo uno de los ejemplos más notorios de las demoras que han marcado investigaciones judiciales de alto impacto en Catamarca.


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