LA BANDA DE LOS “GATOS ” OPERAN AHORA EN EL PANTANILLO.

Audaz robo por los techos en una fábrica del parque industrial
11/05/2026Carlos López Véliz Carlos López Véliz
Una nueva modalidad delictiva comienza a consolidarse en el mapa del delito de Catamarca y vuelve a encender las alarmas entre comerciantes, empresarios y vecinos: los robos cometidos a través de los techos, una maniobra silenciosa, planificada y cada vez más violenta que ya suma varios antecedentes en distintos puntos del Valle Central.
Esta vez, el blanco fue una empresa ubicada en el Parque Industrial El Pantanillo, donde delincuentes ingresaron durante la madrugada tras violentar una ventana y desplazarse por la parte superior del edificio para concretar el golpe.
La denuncia fue radicada por un operario responsable de la seguridad  de la firma Recuperos Catamarca SRL, quien relató a la Policía que al presentarse este domingo alrededor de las 9 de la mañana en la fábrica advirtió que personas desconocidas habían forzado los barrotes de una de las ventanas del sector administrativo y, posteriormente, ingresado a través del techo tras mover una chapa del depósito.
Según consta en la exposición, los delincuentes sustrajeron diversos elementos del interior del establecimiento. Todo indica que actuaron con conocimiento del lugar y con tiempo suficiente para desplazarse dentro del predio sin ser detectados. Los objetos robados habían sido vistos por última vez el sábado por la tarde, cuando el personal cerró las instalaciones.
Una modalidad que se repite y escala en violencia
El caso no sería aislado. En los últimos meses comenzaron a multiplicarse episodios similares bajo una metodología conocida en la jerga policial como la de “los gatos”, en referencia a delincuentes que trepan techos, vulneran chapas o cielorrasos e ingresan por sectores elevados para evitar alarmas, cámaras o accesos principales.
Hechos con características similares ya habían sido denunciados en Valle Viejo y también en el barrio Libertador I, donde viviendas, talleres y comercios fueron blanco de intrusos que aprovecharon la noche y la escasa vigilancia para moverse por los techos y concretar robos sin dejar rastros inmediatos.
El episodio más reciente y alarmante ocurrió justamente cuando el propietario de un taller sorprendió a delincuentes en plena maniobra delictiva y terminó apuñalado al intentar defender su propiedad, un hecho que marcó un preocupante salto en el nivel de violencia de esta modalidad criminal.
La expansión de estos robos genera creciente preocupación entre propietarios, comerciantes y trabajadores, especialmente en sectores industriales y comerciales donde durante la noche quedan instalaciones vulnerables y con escasa custodia.
Mientras la investigación avanza para identificar a los autores del hecho ocurrido en El Pantanillo, crece el reclamo por mayores controles preventivos y patrullajes estratégicos, ante una delincuencia que parece reinventarse y sumar nuevas formas de operar en Catamarca, poniendo en jaque la seguridad urbana y empresarial.
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