El juez que fijó las penas de 14 y 12 años de prisión sostuvo que los condenados actuaron con crueldad, aprovecharon la vulnerabilidad de la víctima y nunca pidieron disculpas.
El conductor de una camioneta intentó evadir un control policial, protagonizó una peligrosa persecución por distintos sectores de la Capital y terminó chocando contra una vivienda.